Una de las principales preocupaciones de los padres a medida que sus hijos vas creciendo es saber si van a necesitar gafas o no. Pero, ¿hay alguna manera de detectar la miopía infantil a tiempo? ¿O acaso hay que esperar hasta que llegue un día en el que nos confiese que no ve la pizarra del cole?
Los datos son claros. En España, 1 de cada 3 niños son miopes. Un número alto en personas cuyo ojo está en continuo desarrollo y crecimiento. Por eso es normal que preocupe a los padres. Estadísticamente, las opciones están claras. Nuestro consejo es que, ante la menor duda, acudas a un experto. Al igual que detectar el astigmatismo infantil, también podemos ayudarte con la miopía.
Existen claves y señales que nos pueden indicar la presencia de este problema visual. Algunas de las principales que suelen exhibir los niños son:
- Se acerca mucho a la tele, al teléfono, a la tablet, al papel mientras pinta o a los cuentos mientras lee.
- Guiña o entrecierra los ojos con frecuencia.
- Se queja habitualmente de dolores de cabeza.
- Le cuesta reconocer caras lejanas, incluso las más familiares, como la de los padres, abuelos o hermano.
- Problemas de rendimiento escolar.
- En ocasiones, para poder enfocar correctamente, mueve la cabeza o gira el cuello.
¿Es más fácil detectar la miopía infantil si los padres también lo son?
No se puede ocultar que la miopía cuenta con un componente hereditario importante, pero no decisivo. Si los dos padres son miopes, el 60% de sus hijos lo serán. En cambio, un niño puede padecer miopía sin que sus padres sufran este inconveniente. Lo importante será estar al tanto de su aparición y realizar un seguimiento periódico para comprobar su desarrollo.
Un aspecto importante que tenemos que tener en cuenta al detectar la miopía infantil, es que los tiempos han cambiado. La ciencia y la medicina avanzan a pasos agigantados y existen actualmente tratamientos para mitigar y frenar su avance. Su objetivo no es eliminar la miopía, pero sí disminuir su avance para que alcance un menor grado posible. El objetivo es evitar todas las complicaciones asociadas a una alta miopía.
Como decimos siempre, el tiempo puede jugar a nuestro favor. Por eso, es importante empezar a preocuparse por la salud ocular de nuestros hijos desde edades bien tempranas. Ten presente que el ojo alcanza su desarrollo a los 6 años y los posteriores cambios conducen a la miopía por eso es importante hacer revisiones en edades tempranas.
Para cualquier duda que te surja o consulta que necesites realizar, contamos con un experto equipo en nuestra óptica en Gijón, dispuesto y encantados de poder asesorarte de la mejor manera posible.



